Es imposible describir lo que sentimos cuando pensamos que tenemos la libertad para decir, pensar o reaccionar a muchas de las cosas que nos suceden día a día. Es como un poder que todos poseemos, es la capacidad de conducir nuestras experiencias por el camino de nuestras acciones o hechos.
Así mismo, nosotros podemos decidir cuando caer, levantar o meter la pata. Cuando reír o llorar, cuando cantar o divagar. Cuando enamorarnos y cuando saber callar. Podemos conseguir todo los que nos propongamos por díficil que sea, ya que una gota puede vencer a una piedra. Nadie te pone límite a tu sonrisa, nadie te dice como volar en tu mente, nadie te impone a sentir nada, nadie te obliga a callar cosas que quieras decir, solo nosotros mismos nos ponemos barreras para cumplir estas cosas. Nadie sabe la fórmula de la felicidad, pero si sabemos como serlo y la mayor de las veces , se consigue siendo nosotros mismos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario