Que poco a poco irá tragando el olvido, hasta el punto que ya no recuerde más que tu nombre.
Ahora solo tendré que seguir mi paso, sin estar pendiente de tu ritmo.
Bueno, que decirte , darte las gracias por enseñarme a aprender lo que me faltaba,
a vivir la vida que le corresponde a mi edad que no son más que 16 años.
Me quito el sombrero...
Un beso.
La memoria de un día.

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